El 19 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Mujer Emprendedora, una fecha promovida desde 2014 por Naciones Unidas para poner el foco en los desafíos y avances de las mujeres dentro del ámbito empresarial. Esta iniciativa, liderada por la Women’s Entrepreneurship Day Organization (WEDO), busca reforzar la presencia y el reconocimiento de las mujeres en el ecosistema emprendedor, así como impulsar entornos más equitativos que faciliten su participación y contribución al desarrollo económico en igualdad de condiciones.
En los últimos años, el emprendimiento femenino ha mostrado un crecimiento notable en España. De acuerdo con el Informe Mujer Autónoma 2024, elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones de Empresarios y Trabajadores Autónomos, el 52,8% de las nuevas altas en el régimen de trabajadores autónomos durante 2024 fueron mujeres. Esto supone que las mujeres representen un 37% del total de trabajadores por cuenta propia en nuestro país, superando 1,2 millones de autónomas. Además, el crecimiento de las mujeres autónomas en la última década ha sido del 13,8%, frente al 5,1% de los hombres, es decir, el ritmo de crecimiento femenino duplica el masculino.
Sin embargo, las mujeres continúan enfrentando diferentes desafíos. Uno de estos obstáculos es el acceso a financiación, ya que, según un estudio de European Women in VC, menos del 2% de la inversión total en startups en Europa se dirige a empresas fundadas exclusivamente por mujeres. Este desequilibrio financiero también limita su capacidad para emprender en sectores de alta inversión, lo que se traduce en la preferencia por proyectos que requieren menor capital inicial.
EL EMPRENDIMIENTO FEMENINO COMO MOTOR DE TRANSFORMACIÓN SOCIAL
En el ámbito rural, el emprendimiento femenino es una pieza clave para afrontar desafíos como la despoblación, el envejecimiento y la masculinización de estos territorios. Hoy en día, el 85% del territorio español es rural, aunque en él reside solo el 20% de la población, y una proporción muy reducida de mujeres y jóvenes.
El informe “Emprendimiento verde de las mujeres y emprendimiento de las mujeres en el ámbito rural”, publicado en 2023 por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), analiza la participación de la mujer en el emprendimiento con perspectiva de género y en actividades rurales sostenibles.
Según este informe, solo una de cada 10 personas emprendedoras en actividades verdes en España es mujer, y las emprendedoras rurales representan apenas un tercio del total del empresariado en áreas rurales. Aun así, España se encuentra entre los países con mayor emprendimiento rural femenino en la Unión Europea, destacando junto a Lituania, Austria, Francia, Grecia y Polonia.
El informe también estima que en 2022 había en España 56.692 mujeres emprendedoras en actividades verdes y 534.595 hombres, reflejando que las mujeres conforman solo el 9,6% del total en este ámbito.
Por su parte, el Observatorio de Emprendimiento indica que el 79% de las mujeres rurales perciben el emprendimiento como una vía para permanecer en sus localidades y confirma que la mayoría se lanza a proyectos en sectores relacionados con el comercio, los servicios y la agricultura. De hecho, la presencia de mujeres líderes en el sector agrario ha crecido un 22% en la última década, lo que ha fortalecido el tejido productivo rural y aportado esperanza a muchas comunidades en riesgo de despoblación.
PROYECTOS LIDERADOS POR MUJERES
En esta línea, la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) impulsa el emprendimiento verde a través de la Red Emprendeverde, la mayor comunidad en España de personas emprendedoras y comprometidas con impulsar negocios más sostenibles y generar empleo verde en todo el país. Con más de 11.100 miembros, la Red Emprendeverde trabaja para fomentar la creación y consolidación de empresas o nuevas líneas de negocio en actividades vinculadas al medio ambiente que contribuyan a la conservación de la biodiversidad y a una transición ecológica justa, promoviendo la participación femenina mediante programas de capacitación adaptados a las necesidades específicas de las mujeres emprendedoras.
Entre los proyectos liderados por mujeres que pertenecen a la Red Emprendeverde encontramos a Canussa, iniciativa liderada por María Cano, que diseña y produce accesorios veganos (bolsos, cinturones, carteras, etc.) con enfoque ético, sostenible y de larga duración desde España. Otro caso es el de Marta Foncillas, que propone el uso del plástico como alternativa viable para la fabricación de muebles de diseño. Así fundó Revolución Limo, la revolución del plástico reciclado para crear una colección de muebles 100% sostenibles, elaborados a partir de residuos de envases, cubiertos de usar y tirar, material de informática y electrodomésticos fuera de uso.
Otro de los ejemplos más influyentes es el de Carmen Hinojosa que. a través de sus viajes de trabajo en el sector del cuero por el mundo y gracias al contacto con las comunidades locales, tomó conciencia del proceso tan tóxico que supone curtir ese material. Esto le llevó a buscar productos y alternativas naturales. Tras un largo periodo trabajando con fibras naturales y un extenso proceso de investigación y desarrollo, observó en países como Filipinas cómo la hoja de la piña contaba con características perfectas para elaborar un tejido sin necesidad de tejer. Así fue como, tras más de una década, fundó Ananas Anam y sus tejidos naturales innovadores: Piñatex y Piñayarm.
Por otro lado, la Fundación también apoya proyectos específicos de capacitación dirigidos a mujeres que contribuyen a preservar la biodiversidad y generar empleo verde, a través del Programa Empleaverde+. En estos momentos están en marcha 63 proyectos de la convocatoria 2024, dotada con 30 millones de euros y cofinanciada por el Fondo Social Europeo Plus. Estos proyectos fomentan la adquisición, mejora de competencias y contratación para dar respuesta a los retos y oportunidades en el mercado laboral vinculados a la transición ecológica. Algunos de estos proyectos van a formar a mujeres desempleadas para dotarlas de competencias necesarias para las profesiones que demanda el emprendimiento verde.
Es el caso del proyecto EMPODERA: Empleo verde y Mujeres Promoviendo Oportunidades en el Desarrollo Rural y Ambiental de la agrupación formada por la Asociación Ecoadapta, Asociación para el Desarrollo Rural Integral (A.D.R.I.) para la Ribera del Duero Burgalesa, Assosiasió CRESOL y Fundación Low Carbon. Estas entidades se han unido para mejorar las competencias para el empleo verde dirigidas a la adaptación al cambio climático en municipios rurales con riesgo de despoblación, mediante formación y creación de una comunidad de práctica que enfoque a la mujer emprendedora como referente. En esta línea también encontramos al proyecto Asertos & Las Revocadoras. Revocos sostenibles para el cuidado de barrios vulnerados, gestionado por Arquitectura Sin Fronteras España, que tiene como objetivo capacitar a mujeres para revocar fachadas deterioradas con materiales ecológicos, promoviendo la inserción laboral femenina y los cuidados en el mantenimiento de la edificación de los barrios vulnerados.